Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
S.Juan 3:16
S.Juan 3:16
Qué quiere Dios que entendamos?
1) El carácter de Dios.
“De tal manera amó”. muestra el amor de Dios en acción, el cual se remonta hasta la eternidad y fructifica en Belén y en el Calvario, se considera como un hecho grande, central y único. Aquel amor era rico y verdadero, lleno de comprensión.
2) Su autor divino.
. Dios es plenitud de vida y plenitud de amor. se percibirá que por muy grande y gloriosa que sea la imagen total que se forme en la mente, no será más que una sombra del amor y la vida que existen eternamente en el corazón de Aquel cuyo mismo nombre es amor. Y el amor de Dios siempre precede a nuestro amor .
. Dios es plenitud de vida y plenitud de amor. se percibirá que por muy grande y gloriosa que sea la imagen total que se forme en la mente, no será más que una sombra del amor y la vida que existen eternamente en el corazón de Aquel cuyo mismo nombre es amor. Y el amor de Dios siempre precede a nuestro amor .
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
1 Juan 4:10 RVR1960
1 Juan 4:10 RVR1960
3)Su objeto.
El objeto del amor de Dios es el mundo.
Nuestra respuesta es:
a) Las palabras “todo aquel que en el cree” indican claramente que no se refiere a aves y plantas sino a la humanidad.
b) no se entiende a la humanidad como el reino del mal, que está en rebeldía y abierta hostilidad contra Dios y Cristo ya que Dios no ama el mal.
c) el término mundo significa la humanidad que, aunque cargada de pecado, sujeta al juicio, y necesitada de salvación sigue siendo objeto del cuidado de Dios. La imagen de Dios se refleja todavía, hasta cierto punto, en los hijos de los hombres. La humanidad es como un espejo. Originalmente este espejo era muy hermoso, una obra de arte. Pero, sin ninguna culpa del Hacedor, ha quedado horriblemente manchado. Su creador, no obstante, aún reconoce su propia obra.
4) Su don.
“… que dio a su Hijo, el unigénito”. El original dice literalmente: “que a su Hijo, el unigénito, dio”. Todo el énfasis recae en la asombrosa grandeza del don; El verbo dio se debe tomar en el sentido de, dio para morir como ofrenda por el pecado
el eco de Génesis 22:2: “Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas…” El don del Hijo es la culminación del amor de Dios
5) Su propósito.
“… para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. Dios no ha dejado a la humanidad abandonada. Amó al mundo de tal forma que dio a su Hijo, al unigénito, con este propósito: que los que lo reciben con confianza y fe permanentes tengan vida eterna. Aunque el evangelio es anunciado a hombres de toda tribu y nación, no todo el que lo oye cree en el Hijo. Pero todo aquel que cree—sea judío o gentil—tiene vida eterna.
Las palabras “… no se pierda” no significan simplemente: no pierda la existencia física; ni tampoco quieren decir: no sea aniquilado. la perdición de que habla este versículo se refiere a la condenación divina, completa y eterna, de forma que el condenado queda expulsado de la presencia del Dios de amor y mora eternamente en la presencia de un Dios de ira, estado que, en principio, empieza ahora aquí pero que no alcanza su completa y terrible culminación, tanto para el cuerpo como para el alma, hasta el día de la gran consumación.
“… mas tenga vida eterna”. La vida que pertenece al futuro, al reino de la gloria, pasa a ser posesión del creyente aquí y ahora; es decir, en principio. Esta vida es salvación, y se manifiesta en la comunión con Dios en Cristo
Para recibir esa vida eterna se debe creer en el unigénito Hijo de Dios.
Dios dio a su Hijo; Dios nos da la fe para aceptar al Hijo; y él nos da la vida eterna como recompensa por el ejercicio de esa fe. ¡A él sea la gloria por siempre jamás!
II. Conclusión:
¿Cómo es el amor de Dios? ¿Cómo nos ha amado? ¿Qué tan grande es su Dios? ¿De qué manera nos ama? ¿Le amamos nosotros como él nos ama?.
La respuesta es: Dios es el amor, sin Él no habría amor de parte de nadie, ya que este es uno de los atributos comunicables de Dios, el poco amor que nosotros tenemos es solo un eco o reflejo del amor de Dios. .